Luego del partido con Boca, recuerdo haber escuchado a Alejandro Zilli decir que el equipo estaba mentalizado para jugar por la Permanencia, porque así estaban dadas las cosas y que el grupo no quería sentir que era un fracaso no jugar la Reclasificación. En ese momento pensé "con esa mentalidad es obvio que vamos a jugar por no descender", pero luego caí en la cuenta de que Sioni no está a la altura de los equipos de arriba y ayer quedó demostrado con el 84-70 que le propinó Libertad de Sunchales. El Centro Juventud Sionista jugará, ahora ya confirmado matemáticamente, los Playoffs por la Permanencia. Por suerte, perdieron Boca y Monte Hermoso, por lo que la posición de Sionista no varía en la tabla. Pero si ayer se hubiera logrado un triunfo, hoy estaríamos hablando de un puesto 13 y no 14. Y también estaríamos hablando de una segura ventaja de localía en la Reclasificación. Pero Sioni está lejos, muy lejos, del plantel de Libertad y del de los de arriba. También quedó demostrado con Lanús.
Luego de tres cuartos parejos (56-58 para la visita), todo lo bueno que propuso Sionista se desmoronó como un castillo de naipes: se olvidó de defender. Quizá el cansancio le pasó factura, pero el 26-14 del último cuarto fue lapidario para los paranaenses.
Lo bueno de cara a la Permanencia es que el equipo intenta encontrarse en la cancha, hace un juego de pases. Ayer se dieron 16 asistencias. Lo malo, que quizás viene conjuntamente con lo bueno, es que en el afán de hacer ese juego de pases, Sionista pica demasiado la bola, consume segundos y muchas veces toma tiros forzados o penetraciones sin sentido.
El domingo, el equipo viajará a Sunchales y buscará una victoria que le de esa bendíta ventaja de localía. Sino, dependerá de que Boca no le gane a Lanús en el Luis Conde.
Foto: Ligate Una Foto








